California y el mar que secaron los colonos: El Mar de Aral Capitalista

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California y el mar que secaron los colonos: el “Mar de Aral” capitalista

Owens Lake, Mono Lake y el Salton Sea: cuando el “libre mercado” también convierte el agua en botín.

Artículo Publicado: 10 mayo 2025 Lectura estimada: 5–7 min

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Por qué California también tiene su “Aral”

Hace unos meses escribimos sobre el Mar de Aral y cómo la economía planificada soviética acabó produciendo una herida ecológica de manual. Pero se nos ha señalado (con razón) que convertir ese caso en un “meme anticomunista” es perder la mitad de la película: el capitalismo también tiene sus Arales.

De hecho, uno de los “espejos” más incómodos está en el propio escaparate del libre mercado: California. Marc Reisner lo documenta en Cadillac Desert como una historia de ingeniería, especulación, expansión urbana y agricultura industrial donde el agua se mueve como si fuese petróleo: se compra, se desvía, se disputa… y lo que queda atrás se seca.

Cuando conviertes el agua en un instrumento de crecimiento infinito, el paisaje se vuelve “contabilidad”.
— Parafraseando el clima general de Cadillac Desert (Reisner, 1986).

Owens Lake: un lago secado para “regar” una metrópoli

El caso más “Aral” de California no es metafórico: es un lago real. Owens Lake (Valle de Owens) tenía agua hasta que, a comienzos del siglo XX, gran parte del caudal del Owens River fue desviado hacia el Los Angeles Aqueduct. Resultado: el lago se desecó y el lecho alcalino pasó a comportarse como una fábrica de polvo.

A finales del siglo XX y principios del XXI, el problema del polvo (PM10) fue tan serio que se impulsaron planes de control y mitigación; incluso la EPA aprobó un plan histórico de control de polvo para Owens Lake.

Traducción sin poesía: la “solución hidráulica” que alimenta el crecimiento de una ciudad puede convertir un ecosistema entero en un pasivo sanitario y ambiental que dura décadas.

Mono Lake: cuando el agua cae 45 pies y el ecosistema se parte

Más al norte aparece otro caso paradigmático: Mono Lake, un lago sin salida (endorreico) cuyo equilibrio depende del aporte de arroyos. Cuando se intensifican las derivaciones de agua hacia Los Ángeles, el lago pierde volumen, baja su nivel y cambia su química: sube la salinidad, se exponen zonas antes sumergidas y se tensiona todo el sistema biológico.

Este conflicto acabó desembocando en litigios y decisiones públicas que obligaron a recortar derivaciones para proteger el lago, invocando doctrinas legales como la del “public trust” (interés público) y estableciendo objetivos de recuperación.

Salton Sea: el mar interior que se encoge y levanta polvo

Y aquí sí: el “mar” literal. El Salton Sea (Mar Salton), el mayor lago/“mar interior” de California, lleva años encogiendo. Una parte del problema no es solo “la sequía” en abstracto: también cuentan las transferencias y políticas de agua que reducen inflows, exponiendo playa (lecho) y empeorando la calidad del aire cuando el viento levanta partículas.

La propia documentación institucional sobre el Salton Sea ha señalado que la reducción de entradas de agua expone lechos (“playa”) y que eso agrava la calidad del aire cuando el material se vuelve aerotransportado. En paralelo, universidades e informes recientes conectan el polvo y las partículas con impactos de salud en comunidades cercanas.

El “progreso” no desaparece el agua: la redistribuye… y a veces redistribuye también el riesgo.

La matización política: no es “URSS mala vs USA buena”

Este punto es el núcleo de la matización: la desecación del Aral en la URSS y estos “Arales californianos” comparten una lógica que trasciende etiquetas. Cuando un sistema se organiza alrededor de competencia, expansión y extracción, la naturaleza acaba tratada como “materia prima” y “externalidad”.

Por eso aquí descartamos tanto la caricatura de “villano soviético” como la fantasía del “mercado eficiente”: el problema no es solo quién manda, sino qué incentivos construye el sistema y qué sacrifica para sostener su promesa de crecimiento.

La pregunta práctica: ¿qué hacemos con esto?

¿Qué hacemos con todos estos elementos?
¿Acción individual y consumo “verde”… o construir comunidad y estructuras de apoyo mutuo?
¿Exigir decisiones basadas en ciencia… cuando sabemos que la ciencia tampoco es ideológicamente neutra?

Debate abierto: ¿nuestro objetivo es “irse al monte”, o empezar a plantear estrategias horizontales para escapar de la vorágine consumista del capitalismo occidental o del capitalismo de Estado? ¿Cómo se organiza una transición que no sea postureo?

Pregunta final (comentarios): ¿La ciencia, lo “científico” (y hasta el “socialismo científico”) tiene ideología?
Déjalo en comentarios y lo seguimos desarmando.

Fuentes citadas

  • Reisner, Marc — Cadillac Desert (1986).
  • Owens Lake: desecación ligada a desvíos hacia el Los Angeles Aqueduct + mitigación de polvo (EPA y documentación pública).
  • Mono Lake: descensos por derivaciones y posteriores recortes/mandatos para recuperación (organizaciones y documentos públicos).
  • Salton Sea: reducción de inflows, exposición de playa y efectos en aire/calidad ambiental (informes institucionales y académicos recientes).
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California y el mar que secaron los colonos: el “Mar de Aral” capitalista

Owens Lake, Mono Lake y el Salton Sea: cuando el agua se trata como combustible de crecimiento… y el paisaje lo paga.

Artículo Publicado: 10 mayo 2025 Lectura: 6–8 min

Por qué California también tiene su “Aral”

Hace unos meses hablamos del Mar de Aral y de cómo un proyecto “modernizador” puede reventar un ecosistema. Pero nos señalaron algo clave: si lo contamos como “URSS = villano, Occidente = civilización”, estamos comprando propaganda barata. Porque el capitalismo también tiene sus Arales. Y California —el emblema del “libre mercado”— viene con varios.

La historia del agua en California no es “naturaleza vs humanos”: es poder, expansión y quién decide qué territorio se sacrifica.

Owens Lake: secar un lago para alimentar una metrópoli

En 1913 se empieza a desviar la mayor parte de los flujos superficiales que sostenían Owens Lake hacia el sistema del Los Angeles Aqueduct. El resultado histórico es claro: el lecho acaba desecado hacia 1926 y, una vez expuesto, se convierte en un problema de polvo (PM10) a gran escala.

FICHA RÁPIDA — OWENS LAKE
Qué pasó

Desvío de agua (Owens River) hacia el acueducto de Los Ángeles → lago desecado → lecho expuesto.

Cuando el “suelo” pasa a ser aire: polvo PM10 y conflicto permanente.

Quién se benefició

El crecimiento urbano e industrial de LA (agua para expansión y seguridad hídrica metropolitana).

El agua como “infraestructura del sueño” (y de la especulación).

Quién pagó el coste

El valle y sus comunidades + el ecosistema del lago: polvo, salud pública, dinero y décadas de mitigación.

Luego llega el parche: acuerdos y planes de control de polvo para cumplir estándares PM10.

Y aquí está el detalle “Aral”: no es solo un lago que se seca. Es un territorio que pasa a ser “zona de sacrificio” para sostener otra cosa. De hecho, los planes institucionales de aire (SIP) documentan acuerdos y obligaciones para reducir el polvo del lecho de Owens Lake con el objetivo de cumplir estándares federales.

Mono Lake: “public trust” contra la aspiradora urbana

Mono Lake se vuelve un símbolo legal y político: cuando las derivaciones hacia Los Ángeles bajan el nivel del lago, el conflicto escala hasta el Tribunal Supremo de California, que reconoce la protección por “public trust”. Años después, la decisión administrativa clave (Decision 1631) fija un nivel objetivo de gestión y limita derivaciones para recuperar el lago.

FICHA RÁPIDA — MONO LAKE
Qué pasó

Derivaciones de agua → baja el nivel del lago, cambian salinidad y hábitats → choque legal.

La “solución” llega tarde: recortes y objetivos de recuperación.

Quién se benefició

El sistema urbano que externaliza el coste ecológico para sostener consumo y expansión.

Agua “barata” para lejos, coste “caro” para cerca.

Quién pagó el coste

El lago (y su red biológica) + el territorio: degradación ecológica y conflicto prolongado.

Decision 1631 apunta a 6.392 pies como nivel de gestión.

Traducción Guardilla: cuando el agua se gestiona como “derecho de captura”, la defensa del bien común acaba teniendo que entrar por la puerta de los tribunales.

Salton Sea: el “mar interior” que se encoge y levanta polvo

Aquí el “mar” es literal: el Salton Sea se encoge y se vuelve más salino. Parte del problema es la reducción de entradas de agua (inflows), vinculada a políticas de transferencia y eficiencia en el uso agrícola del agua. Cuando baja el nivel, aparece playa (lecho expuesto) y el polvo entra en escena.

FICHA RÁPIDA — SALTON SEA
Qué pasó

Menos inflows → lago más pequeño y más salino → lecho expuesto (“playa”) → polvo y crisis ecológica.

No es “solo sequía”: también es política hídrica.

Quién se benefició

Redistribución del agua hacia usos urbanos/mercados y reordenación del Colorado River system.

El agua se mueve; el riesgo se queda.

Quién pagó el coste

Comunidades locales (aire) + hábitats: exposición de playa que empeora calidad del aire cuando las partículas se vuelven aerotransportadas.

Planes estatales buscan reducir polvo y crear hábitat (proyectos 2018–2028).

Lo brutal del Salton Sea es que es un “Aral lento” y televisado: cada metro que retrocede, abre más lecho expuesto. Y por eso existen programas públicos que ya hablan sin rodeos de polvo, hábitat y urgencia.

Línea temporal (rápida y con mala leche)

1913

Arrancan desvíos hacia el Los Angeles Aqueduct (Owens Valley).

El sistema urbano empieza a “comerse” el soporte hídrico del valle.

1926

Owens Lake queda desecado (lecho expuesto).

El territorio pasa de lago a fuente de polvo; el coste no acaba, se cronifica.

1983

Mono Lake llega al Supremo de California (“public trust”).

El bien común entra a hostias en la mesa donde mandan los derechos de agua.

1994

Decision 1631: objetivo de gestión de 6.392 pies y límites a derivaciones.

Recuperación parcial: compromiso político/legal para que el lago suba y no siga degradándose.

1998–1999

SIP de PM10 en Owens Valley: acuerdo/obligación para reducir polvo del lecho de Owens Lake bajo el Clean Air Act.

La modernidad “corrige” el desastre… gastando recursos para tapar el agujero que abrió.

2003

QSA y reordenación de transferencias/uso del agua: cae inflow hacia Salton Sea.

Más retroceso, más playa expuesta, más presión sobre aire y hábitats.

2018–2028

Salton Sea Management Program (Plan 10 años).

Proyectos para reducir polvo y crear hábitat en decenas de miles de acres.

La pregunta práctica: ¿qué hacemos con esto?

¿Qué hacemos con estos “Arales” capitalistas?
¿Lo dejamos en “me indigno y reciclo” o lo convertimos en estrategia colectiva?
¿Exigimos decisiones basadas en ciencia… cuando sabemos que la ciencia también tiene ideología?

Debate abierto en comentarios: ¿vamos a pedir “responsabilidad individual” mientras el agua se negocia como si fuera un derivado financiero? ¿O toca construir comunidad, asociaciones, apoyo mutuo y presión política real (local y global) para que el territorio deje de ser el vertedero invisible del progreso?

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